Historia

 

Después del movimiento de 1968, recordamos años muy movidos en términos de la lucha sindical, la fuga que encontraron aquellos que chocaron con pared en los años anteriores construyó un cimiento que rompió la camisa de fuerza de todas las organizaciones que terminaron en la botiqua del SPAUNAM (Sindicato del Personal Académico de la UNAM) como bien lo señaló José Woldenberg, años también en el que el milagro mexicano está en su apogeo y el priísmo está en todo su esplendor.

Controversiales, porque no fue la fría lucha por el reconocimiento institucional de las organizaciones, sino una verdadera escuela de cuadros sobre el sindicalismo, en la que José Revueltas, Gunther Gerszo, Alejandro Aura, Olga Harmony, Gustavo Godines, Ricardo Zarat, Pablo González Casanova, Arnaldo Córdova, Luis Villoro, entre otros, dejaron correr la pluma o poner el pincelazo para gestionar la firma de un contrato colectivo de trabajo, que reivindicará distintas prestaciones como becas, ayuda económica para guarderías con sus brigadas cruzadas por tendencias políticas que hacían ver en cada marcha lo psicodélico de las tendencias en la que los extremos se unían por interminables discusiones en los pasillos de las escuelas, por marchas, por encuentros y propuestas sobre cómo abolir el apartado b del art. 123 constitucional y como el ESPAUNAM en cabeza un movimiento de huelga sin precedentes porque fue el único que exigió la firma de un contrato colectivo de trabajo, bajo la acusación de suspensión ilegal de las labores por parte de las autoridades universitarias. Corta la huelga del 16 al 24 de junio de 1975, pero ejemplar en las opiniones a favor y en contra, desplegados multicolores, boletines de denuncia que trataban de confundir a los participantes y distraer a los expectantes. Los acuerdos fueron recibidos con interminables aplausos, con llantos en los ojos de los más combativos, con sonrisas y comentarios en voz baja fue el reconocimiento del ESPAUNAM como sindicato que a futuro sirvió para entablar una serie de reclamaciones y acuerdos tomados ya no al arbitrio, sino de manera bilateral sobre todo en lo salarial y las jornadas de trabajo. Como cascada llegaron apoyos de las distintas organizaciones de trabajadores que sabían que el triunfo era rotundo y ejemplar en esos años de completa cerrazón del gobierno.

Por su parte, con el buen sabor de boca de esa apertura hacia una lucha posterior el ESPAUNAM se solidarizó con organizaciones como SPICER que finalmente fracasó en su intento por titularidad. También abrió cauces en distintas universidades como la Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, la autónoma de Querétaro, la metropolitana y puebla. En Sinaloa o zacatecas. Juntos SPAUNAM y ESTEUNAM éste último formado por trabajadores administrativos de la universidad, entre huelga y huelga hicieron historia en una época de dura represión y de presencias de movimientos guerrilleros y de la tendencia democrática del SUTERM; estratégico por el impulso que le da al sindicalismo como movimiento central y ejemplar nos solo para los trabajadores agremiados, sino también para las organizaciones a nivel nacional. Memorable es también recordar nombres de luchadores verticales de aquella época como: Rafael Galván, Eleazar Morales, Héctor Barba, Ramón Danzós Palomino, Evaristo Pérez Arreola, Armando Rodríguez, Othón Salazar y otros más. Éste es el escenario en el que surge el sindicalismo independiente nacional de trabajadores del colegio de bachilleres SINTCB apoyado, acompañado y asesorado por el SPAUNAM. Refiriéndose al año de 1976 José Woldenberg, quien participará activamente en el SPAUNAM narra: …”el SINTCB también estalló una huelga para lograr la firma de un contrato colectivo de trabajo. También las autoridades auspiciaron un sindicato paralelo que además contaba con el padrinazgo de la federación de sindicatos de trabajadores al servicio del estado, FSTE, y el conflicto se alargó por casi dos meses, hasta que en enero de 1977 se firmó un acuerdo para realizar un recuento ya no entre do sino entre tres sindicatos, ya que uno nuevo, cuya siglas eran SINATRA, como el cantante Strangers in the Nigth, se había sumado al litigio. Cuando el recuento se celebró en el SINTCB barrió a los otros y fue reconocido como el auténtico representante de los maestros y los trabajadores administrativos dentro de los marcos del apartado b.  de la dirección de aquel sindicato recuerdo a Joaquín Trejo, Severo Escudero, René Ricardes, Marco Antonio Cruz. Memoria de la izquierda editorial cal y arena, pág.200.

 El 9 de agosto de 1978 mediante el decreto 133 se acuerda la creación del Colegio de Bachilleres de Chiapas, siendo gobernador el licenciado Salomón González Blanco. Se inició con la formación de 4 planteles: 01 Tuxtla Gutiérrez, 02 Escuintla, 03 Cacahoatán, 04 Pijijiapan oficialmente y, 05 Huehuetán, se oficializa un año después. Esos planteles iniciaron sus labores en instalaciones prestadas. También este decreto contempló la creación de 6 centros de asesorías con el nombre de centros de estudio reconocidos dependientes del sistema de enseñanza abierta. Debido a las políticas de ese entonces, todos los trabajadores del Colegio de Bachilleres tanto docentes como administrativos y personal de intendencia, se regían por contratos de 6 meses y los directivos como hasta la fecha de confianza. En 1983 asume la dirección general el ingeniero Gildardo Domínguez Ruiz quien aplica una política y contrata  nuevo personal despidiendo a todo aquel trabajador que tuviera más de 2 años de servicio, fue así como trabajadores del plantel 01 Tuxtla, se organizaron para formar un sindicato, pero no lo consiguen, esa misma crisis llega a los 4 planteles de la costa y los trabajadores también intentan formar un sindicato, logrando definir mejor la petición, aunque sin el reconocimiento oficial ante la Junta de Conciliación y Arbitraje en el Estado. Esto provoca un nuevo cambio en la dirección general del Colegio de Bachilleres, asumiendo la dirección el licenciado Roldán Salazar Mendiguchía, quien al visitar los planteles de la costa, acepta en dos ocasiones sentarse a dialogar con los representantes de los trabajadores. Los resultados fueron favorables porque se establecieron las bases de los que hoy es el SUICOBACH. Las relaciones con SINTCB se crearon en términos de la particularidad que reviste la legislación de nuestro Estado. Sus secretarios generales: Lic. Didier Ojeda Fierro (al principio sin reconocimiento oficial), Lic. Miguel López Castro, Lic. Octavio Ruiz Robles, Lic. Alberto Román González, Profesor Jose Ranulfo Navarro Mazariegos y actualmente el Dr. Víctor Manuel Pinot Juárez.